Robin Hood mexicano.

El gobierno federal está impulsando la creación de impuestos que ayuden a la recaudación de fondos para programas sociales enfocados a los grupos más pobres del país. Bueno, eso dice la propaganda. Y recuerdo a Robin Hood. Hace mucho tiempo, en algún programa de comedia, había un sketch donde Robin Hood asaltaba a un grupo de personas en medio del bosque. Al asaltarlos, el ladrón lanzaba su famosa frase: “!Hola, Soy Robin Hood, le quito el dinero a los ricos para dárselos a los pobres!”
Pues bien, al despojar del dinero a los asaltados, uno de ellos exclamaba “!Ahora soy pobre!”, por lo que Robin Hood, respetando su misma frase, devolvía el dinero al ahora afortunado. Lengua traicionera, el hombre no pudo evitar por la emoción de verse recuperado, el decir “!Ya no soy pobre!”, por lo que, Robin exclamó, confirmando el circulo vicioso, “Hola, Soy Robin Hood, le quito el dinero a los ricos para dárselos a los pobres!”, despojando nuevamente al hombre.

Así estamos todos de jodidos. Soy un creyente del gobierno actual en su lucha contra la delincuencia organizada, pero no en el proyecto económico. No podemos crear más impuestos para aquellos que siempre los han pagado, y creer que así se puede ayudar a los pobres. No. La consecuencia natural de este modelo es la fabricación de nuevos pobres, o por decirlo de otra forma, de más jodidos.

Uno de los tantos problemas financieros del país es la falta de recaudación. He ahí el meollo del asunto. No se necesitan más impuestos, sino que se paguen los actuales por aquellos que no los pagan.

¿Dónde están los impuestos del comercio informal? ¿Dónde están los impuestos de los burócratas?

El modelo económico debe de cambiar hacia la justicia, no hacia las cantidades. No puede ser posible que los impuestos de los diputados los pague la propia cámara de diputados, de manera que el personal no se vea afectado en sus percepciones.

¿Ven a lo que me refiero? No faltan impuestos, falta honradez. Se necesita que la clase política aprenda a sumar dos más dos, que aprenda que robar es malo, que dormir en sus curules no es trabajar, que abusar de sus posiciones no es patriótico, que prometer en temporadas de elecciones para ganar un escaño, y después olvidar y no cumplir es joder al pueblo.

Estoy también seguro de que muchas responsabilidades de la situación actual del país no son solo del gobierno, sino de la ciudadanía en general. Pero si el gobierno quiere aferrarse en crear Robin Hood’s, y no en alimentar la honestidad de los ciudadanos en las escuelas, en los próximos años veremos propuestas de crear nuevos impuestos para ayudar a los más más pobres, porque lo otro no alcanzo.

Pero en fin, esperemos a ver qué sucede, pero ya les digo, necesitamos honradez. Por eso le pido algo, no haga transas, pague siempre lo justo cuando compre algo, no se pase en rojo los semáforos, no se haga el abusivo en las filas del mercado y se brinque lugares, y créame, a medida de que seamos un pueblo más honesto, tendremos un mejor porvenir. Feliz Lunes.

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